Capítulo 6.
-Venga ya Hugo que se que eres tú.
Apoyé mis manos sobre las que me tapaban los ojos y me deshice de ellas. Me di la vuelta para comprobar que yo tenía razón y que era Hugo, y así fue. Le miré a los ojos, los cuales les brillaban por el reflejo de la luz del sol que ya se escondía, pero no por mucho tiempo ya que me daba vergüenza y miré hacia otro lado. Buscaba a mis primos pero no los encontraba por ninguna parte.
-Oye ¿Y mis primos?-Le pregunté.
-Se han ido.
-¿A dónde?
-Al chalet de mis padres, ¿te vienes?
-Claro.-Dije sonriendo- Mm. ¿Me esperas un momento? Es que me voy a poner algo de ropa que en bikini ya hace frio.
-Sí, claro. Te espero en la entrada.
-Vale.
Entramos en la casa y yo me fui hacia mi cuarto para poder vestirme. Estaríamos tan solo un rato, hasta que viniesen mis tíos, por lo tanto decidí no arreglarme mucho. Me puse unos pantalones de chándal rosa y una camiseta de tirantas, con unas converse a juego.
Salí de la habitación para entrar en el cuarto de baño y hacerme una coleta alta.
-¿Te falta mucho?-Gritó Hugo desde el salón.
-No, no, Ya estoy.-Dije entrando en el salón.- ¿Nos vamos?
-Sí, sí.
Cogí las llaves y cuando salimos cerré la puerta, caminamos en silencio hasta su casa, cuando entramos en su casa Hugo se fue al garaje y yo me fui al patio trasero a reunirme con los demás.
Le di dos besos a cada uno de los allí presentes, como cuando vine la primera vez. Sonia, al verme, vino hasta mi sitio y me empezó a decir que jugase con ella y con sus primos. La verdad que no tenía muchas ganas de hablar con los adultos y no tenía otra cosa que hacer así que, acepté encantada. Estuvimos jugando con una pelota hasta que Hugo apareció por la puerta de la cocina y le dijo a su madre que se iba a dar una vuelta con la moto. Los niños al enterarse de que la iba a coger, fueron corriendo hasta él diciéndole que si les daba una vuelta. Pero los padres no dejaron que se montasen, decían que ya estaba muy oscuro el camino. Al ver que los niños pasaban de jugar, me fui a sentar en la silla que estaba al lado de mi prima, que estaba justamente al lado de Hugo.
-Mira pregúntaselo a Dana.-Decía Paqui.
-¿El qué?-Le pregunté.
-¿Quieres que te dé una vuelta en mi moto?-Me preguntó Hugo.
-Vale.- Dije sonriendo.
-Ten cuidado Hugo.-Le dijo mi prima- Y tú no te sueltes, no vaya a ser que te caigas de la moto.
-Que no.
-Tranquila que no nos va a pasar nada.- Le dijo Hugo a mi prima para tranquilizarla.- Venga vamos.- Me dijo.
Fuimos hasta la puerta principal. Hugo me dijo que le esperase en el camino, por lo tanto salí a esperarle. No tardó mucho en aparecer con una moto enorme. Era de color negro brillante y tenía unas calaveras dibujadas al lado del faro. Salió al camino y se montó.
-Vamos sube.- Y acto seguido, arrancó la moto. Fui corriendo hasta él y me subí a la moto.- Agárrate fuerte.
-¿A dónde?-Pregunté, aunque después de escucharme me sentí un poco idiota. Entonces no sé cómo, sus manos agarraron mis brazos e hicieron que rodeara su cintura.
-No te sueltes.
-Vale.
Y en un abrir y cerrar de ojos, la moto empezó a acelerar y yo me sentía como si estuviese volando.
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