lunes, 20 de junio de 2011

Capítulo 7.

Capítulo 7.

Me aferraba fuertemente a su abdomen, apoyaba la frente contra su espalda y cerraba los ojos cada vez que cogía un bache o giraba en una curva. Pero eso tan solo fue un tramo, cuando el camino permanecía llano ponía la cabeza de lado, de tal forma que mi oído descansase sobre su espalda, abría los ojos y deshacía el abrazo en el que tenía envuelto a Hugo.
Estuvimos un largo tiempo montados en la moto, hasta que por fin noté como el aire ya no corría y las sombras producidas por las luces de los chalet ya no se veían difuminadas.
-Ya estamos aquí.- Me dijo, pero yo no me moví.- Dana, ¿estás ahí?
-Si.-Dije en un susurro casi inaudible.
-¡Ey! ¿Estas bien?- Dijo mientras se giraba para mirarme. Me cogió de los hombros para mirarme a la cara.- Dana.
-Dime.-Dije esta vez más alto.
-¿Estas bien?- Me dijo con voz cariñosa.
-Sí, sí. No sé, creo que me he mareado.-Dije poniéndome las manos en la cara.
-Bueno ahora te echas un poco de agua fría en la cara y ya está.-Me dijo poniéndome las manos en la nuca.- ¿Puedes bajar?
-Lo dudo mucho.- Y nada más decir esto, me cogió como lo hizo esta mañana. En menos de unos segundos estuve en el suelo.
-Anda que... ¡Cómo te gusta que te cojan como una princesa!
-Uy, no lo sabes tú bien.-Dije con un tono irónico. La verdad que no me encontraba nada bien.
-Venga te llevo hasta la puerta, entro la moto y te acompaño al baño, ¿vale?
-Vale.
Me fui hasta la puerta de entrada mientras Hugo llevaba la moto al garaje después vino a por mí, apoyó su mano sobre mi cintura y me condujo hasta el interior de la casa y después hasta el cuarto de baño. Entré y me fui hasta el lavabo, me eché agua fría en la cara y después me miré al espejo. Notaba como el mareo disminuía y el estomago volvía a su normalidad. Salí del cuarto de baño, apague la luz y vi a Hugo apoyado en el marco de la puerta.
-¿Estas mejor?-Me dijo con cara de preocupación.
-Sí, ya estoy mejor. Gracias.- Sonreí.
-Bien. Bueno vamos que tus primos te están esperando.
-Sí, vamos.
Llegamos hasta donde estaban todos en el patio trasero, pero no había ni rastro de mis primos.
- ¿Y mis primos?-Le pregunté a Paqui.
-Se han ido a casa me han dicho que te dijera en cuanto volvieses que te vayas a casa.
-Ah, vale. Bueno pues me voy.
-Espera que yo te acompaño.-Dijo Hugo a mi espalda.
-No hace falta.
-No mujer si no me importa.
-Sí, y además a sí me quedo más tranquila.-Me dijo Paqui con una sonrisa.
-Está bien.-Le dije con otra sonrisa.- Bueno pues hasta mañana.
-Claro.- Me dio dos besos y nos acompañó hasta la puerta.
Era una tontería que me acompañase, las casas estaban al lado, pero no me incomodaba estar un rato más con Hugo.
-Bueno pues ya hemos llegado.- Dijo Hugo.
-Sí.-Dije con una media sonrisa, estaba bastante nerviosa la verdad.- Bueno, gracias por el paseo en moto.
-No hay de qué. Ya sabes, cuando quieras otra vuelta, estoy aquí al lado.
-Te tomo la palabra. Bueno, adiós.
-Adiós.
Me di la vuelta para poder abrir la puerta, pero apenas pude sacar la llave cuando me llamó Hugo.
-Dana.
-¿Sí?
-No, nada.-Dijo con una sonrisa nerviosa en el rostro.- Que descanses.
-Igualmente.
Entré en casa y allí estaba mi tío.
-¿Qué tal te lo has pasado?
-Estupendamente.-Dije muy animada.-Hugo me ha dado una vuelta en la moto.
-Me alegro que te lo hayas pasado bien.
-Si... Bueno me voy a la cama que estoy que no puedo.
-Vale, que descanses.
-Igualmente.
Me fui a mi cuarto y vi a mi prima leyendo un libro en la cama.
-Que bien me habéis esperado.-Dije mientras me quitaba la ropa y me ponía el pijama.
-Tardabas mucho y tenía sueño.- Me dijo sonriendo.
-Mm, ya.
-Además estabas muy entretenida con Hugo.-Me dijo con retintín.
-Vamos.
-Venga, me vas a decir que no te ha gustado que te haya dado una vuelta en la moto.
-Pues no, me he mareado y todo.
-¿Te has mareado? ¡Venga ya! Que fuerte.
-Pues sí, ¿y qué pasa?
-Nada, nada.
-Pues eso alee a dormir. Que tengo mucho sueño.-Y dicho esto me tumbé y apagué la luz.
Esa noche no dormí nada.

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